La fragilidad de la Seda

Terminé de leer el libro de Baricco sentado en una silla mecedora mientras caía la tarde. En realidad, casi lo terminé, las cosas se dieron de tal forma que las últimas dos páginas las leí apretujado en un bus, en movimiento de freno y acelere, y de pie. Lo que fue un poco angustiante porque son decisivas. Vamos al asunto.

Esta obra entra por su extensión en esa categoría de libros cortos o cuentos largos. Trata sobre Hervé Joncur, que es un comerciante de gusanos de seda en la segunda mitad del siglo XIX que vive en Lavillendieu, un pueblo francés. Dada la dificultad de conseguir seda de los lugares donde normalmente importaban el material, Joncur y su socio Baldabiou, decidirán que es necesario traerla del Japón. Hervé será quién emprenda en solitario este viaje larguísimo la primera, la segunda, la tercera vez. Conforme cruza los montes urales,  va a dejar los lingotes de oro de los inversionistas, trae los gusanos de seda, cruza los montes urales y vuelve a su pueblo van germinando historias paralelas en ambos países.

Me pregunto si mientras comenzaba a escribir Barrico ya tenía esbozada la trama ¿decidió primero que el persona principal iba a comerciar precisamente gusanos de seda, o por el contrario, decidió que iba a utilizar el estilo narrativo que tiene la obra?  ¿Por qué lo digo? Porque el estilo narrativo tiene la deliqueza de la seda. Entonces, no se si la trama decidió el estilo de escritura o viceversa. No importa. Lo cierto es que Barricco logra que esta novela tenga capítulos muy cortos, de pocas páginas, pero de tal modo, que cada capítulo no deja de tener su importancia en la narración y un alto nivel de acabado estético. La seda, es tan valiosa, pese a no ser maciza como el oro o la plata, su suavidad en el tacto, su fragilidad es la que se aprecia. Tanto la seda, como esos capítulos cortos, tienen su valor en su delicadeza. La virtud que encuentro es que escribiendo con ese estilo frágil, de pocas páginas y muchos capítulos, se puede caer fácilmente en una ligereza banal en el escrito que Baricco logra esquivar. El reto de escribir así es que se tiene muy poco espacio, para dejar un eslabón narrativo finamente acabado, es como hacer una pirueta en una baldosa (sonrío): el tipo lo logra.

Frágil también es el andar de Hervé Joncur cuando en sus viajes hacia el Japón. Sin que la novela entre en descripciones recargadas sobre el paisaje, la valentía y los riesgos de los viajes, el lector siente la posibilidad de que el azar en cualquier momento interrumpa la novela porque el persona principal siempre está en un estado de indefensión frente a los contrabandistas, un potentado japonés o la guerra. Existe un inmimente peligro que su vida cese y se trasmite el vértigo de la muerte sin necesidad de pronunciarla. El único consuelo cobarde que le queda al lector es darse cuenta que a la novela le quedan algunas páginas y que el protagonista no puede morir fatalmente en ese punto.

Zinzagueando hacia asuntos narrativos, creo que me gustaría resaltar dos asuntos. Creo que existe un dosis de realismo, o mejor, creo que me identifico con la manera en cómo Barricco maneja la relación del individuo con la historia. No se trata de una existencia ahistórica del individuo pero tampoco se halla sentenciado por la historia, se trata de una relación  intermitente. Debo aclarar que con historia, me refiero a la “Gran Historia”, aquella que aparece en la enciclopedia. En dos momentos intervienen y afectan sucesos de la “Gran Historia”, por ahí aparece un tal Louis Pasteur con una invención que permitiría identificar cuál es el mal que afecta a los gusanos de seda y que podría hacer que se cancelen los viajes a Japón. También en un momento importante de la trama la guerra civil del Japón en el siglo XIX complica la importación de los referidos gusanos. Sin embargo, no se trata de una narración de un individuo antes y después de los descubrimiento de Pasteur, ni de como esos descubrimientos le cambiaron la vida,  tampoco de una narración del individuo en medio de la guerra, no se trata de una narración que comienza con la guerra y termina con la guerra. Al contrario, estamos ante una narración donde el individuo y su sentido, su búsqueda de sentido, existe independientemente del hecho de la “Gran Historia”, aunque puede verse afectado o torpedeado por dicho hecho.

El segundo punto que atrae mi atención, es el manejo del misterio y la ausencia de explícitos. Distintos cabos, que permiten atar la verdad de los hechos quedan enunciados bajo signos. Pero al mismo tiempo, la verdad queda atacada, porque los personajes y el mismo lector no sabe si está interpretando correcta o incorrectamente las pistas sobre la verdad, o incluso, si existe una verdad correcta. Siempre admiro cuando un autor logra la comunión de estilo de narración, con la trama misma. Esa aproximación móvil -y nuevamente frágil- hacia la verdad también está marcada en la postura existencial del protagonista, quién se sienta frente al lago y observa con qué imprevisibilidad actúa el agua del lago que aparenta quietud y certeza.

En esa fragilidad de la verdad se enmarca el amor. Existen vuelcos en los sentimientos de los personajes que al final de la obra recortan un amor violento pero no dramático, desprovisto de aproximaciones grasientas. Hervé se encuentra entre dos relaciones que le nutren de manera distinta, pero no solo el personaje principal decide, sino también ellas que no son personajes pasivos. Uno de los puntos más altos de la obra es su descripción de la cultura japonesa del siglo XIX y su afortunado trato del erotismo,las páginas que describen la sensibilidad corporal nos llevan a nuestros sentimientos más íntimos.

SEDA, Alessandro Baricco

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s