Dworkin: el derecho como integridad

Tercer post sobre la obra de Ronald Dworkin El Imperio de la Justicia. Esta vez se analiza la propuesta central del autor de que la práctica del derecho debe ser íntegra y sujetarse a los valores de la comunidad política 

Ronald Dworkin enfrenta la interrogante sobre cómo justificar la coacción del Estado. Una pregunta antigua que une los lazos cercanos de la filosofía política y la filosofía jurídica. En su libro El Imperio de la Justicia ataca a dos formas contemporáneas de justificar la coacción llamadas por él convencionalismo y pragmatismo jurídico[1]. Seguidamente, Ronald Dowrkin propone que si la coacción del Estado actúa en cada caso en función de principios de la comunidad logrará ser íntegra y estará justificada. Según su planteamiento, la integridad es una virtud política fundamental que explica cómo se practica el derecho, y que además, al practicarse el derecho con integridad se encuentra lo mejor de su faceta.

La integridad como vínculo del derecho con principios de la comunidad política

La integridad no es un nuevo valor que comunidades políticas, legisladores y jueces deben perseguir. Según plantea Dworkin, la integridad es una virtud que ha permanecido oculta pero integra la práctica jurídica. Cada comunidad política tiene principios políticos (como la equidad, la justicia y el debido proceso) que debe perseguir el derecho pero la integridad es un principio político que los pone en práctica. Por ejemplo, pueden existir normas jurídicas (decisiones políticas del pasado, en términos de Dworkin) que no sean equitativas, no sean justas o no respeten el debido proceso. Sin embargo, la integridad obliga a que un juez o cuerpo legislativo, no solamente considere las decisiones políticas del pasado al tomar sus decisiones, sino que en ciertos casos los jueces o legisladores pueden dejar de aplicar estas decisiones en orden de hacer efectivos los principios de la comunidad política.

En el caso de los jueces, la aplicación del derecho en niveles concretos está justificada en la medida en que las decisiones están inspiradas en “un conjunto coherente de principios sobre justicia, equidad y debido proceso” (p. 175-6). Siendo que el juez puede encontrar casos difíciles donde existen varias posibilidades interpretativas deberá realizarse una pregunta de “moralidad política”. En este caso el juez deberá escoger, entre las distintas posibilidades interpretativas, cuál es la que mejor se ajusta a la moralidad política de la comunidad a la que él pertenece.  Después de “tomar todo en cuenta”, el juez deberá decidir sobre “un tipo de convicción política por encima de otro”, por un principio moral que prima sobre el otro, en el caso concreto que está conociendo (p. 185).

Es decir que las decisiones de un juez son verdaderas si “surgen como consecuencia de principios de justicia, equidad y debido proceso” (p. 164), las decisiones de una legislatura son verdaderas en la medida que “actúen sobre una base de principios e integridad” (p. 223). Es por esto que Dworkin señala que la integridad privilegia la coherencia horizontal que la vertical. La coherencia vertical implicaría que los legisladores y jueces apliquen decisiones políticas del pasado que pudieron ser abandonadas un siglo o una generación anterior. Mientras que la coherencia horizontal obliga a que la acción de los legisladores y jueces dependa, no solamente de decisiones políticas del pasado, sino en el esquema de principios de la comunidad política en orden de que dicha acción esté justificada.

La base de la integridad: una comunidad política de principios

Para Ronald Dworkin los principios de la comunidad política no son una muletilla que al ser invocada permite esquivar el cumplimiento de las normas jurídicas. Intenta por tanto, determinar cuál es su origen y su contenido.

En la comunidad de principios, planteada por Dworkin, existen “prácticas de responsabilidad grupal”. No se trata sólo de una comunidad que comparte historia, geografía e idioma, tiene un sentido de responsabilidades recíprocas o “genuinas obligaciones fraternales” (p. 146-7). Estas obligaciones se caracterizan porque, en primer lugar, son obligaciones que se tiene exclusivamente entre miembros de misma comunidad y no con externos; segundo, porque son responsabilidades personales entre cada miembro y no sólo con el colectivo; tercero, son obligaciones personales pero que provienen de la “preocupación que cada uno tiene por el bienestar de otros miembros del grupo (p. 148);  cuarto, son obligaciones que nacen del igual interés por cada uno de sus miembros y por tanto son “igualitarias desde el punto de vista conceptual” (p. 148). Es una comunidad donde existen estas prácticas de responsabilidad basadas en reciprocidad que podemos existen “obligaciones en virtud de decisiones colectivas” (p. 152).

Fraternidad durante la Revolución Francesa

 

En una comunidad de prácticas de responsabilidad basadas en la reciprocidad, la legitimidad de las acciones estatales se fundamentan en “la fraternidad, la comunidad y sus obligaciones concomitantes” (p. 152). Entonces se podrá señalar que existe una comunidad de principios, señala Dworkin, cuyos miembros aceptan que sus destinos no sólo están ligados por acuerdos políticos, sino por principios que los gobiernan colectivamente (p. 155).

En la comunidad de principios: cada ciudadano respeta los principios de equidad y justicia; de estos principios emergen responsabilidades personales con los demás miembros de la comunidad sin que nadie quede fuera y sea sacrificado; tanto poderosos como perdedores hacen conforme a los principios de la comunidad política; cada ciudadano tiene condición de igualdad con cualquier otra (p. 156-7).  Existiendo esta comunidad política, que ata sus obligaciones al cumplimiento de sus propios principios, puede reclamar que las decisiones de legislación o adjudicación del Estado sean conforme a los principios en nombre de la fraternidad.

Los principios de la comunidad política desplazan la importancia de encontrar cuál fue la “voluntad del legislador” el momento de emitir la norma (teoría del significado del orador). Por el contrario, debe atenderse al “esquema coherente de convicción dominante” que existía en la legislatura, la norma debe ser interpretada a la luz de un esquema coherente de principios (p. 234). Es decir que lo que se busca son “convicciones generales, organizadas por una interpretación constructiva”, principios que orienten la aplicación de la norma jurídica y ella –en la medida que atienda a estos principios- sea aplicada justificadamente aplicada.  Es decir, que los principios a entenderse no son los principios del legislador, sino los principios de la comunidad en su conjunto.

Además, estos principios de la comunidad política son principios que pueden evolucionar.  El intérprete deberá lograr “la mejor justificación posible” de cada norma jurídica que va a ser aplicada, esta es la interpretación que mejor se ajusta a los principios de la comunidad política (p. 239).  Los principios de la comunidad política pueden expresarse también en la “opinión pública” y puede variar su contenido de acuerdo circunstancias, afirma Dworkin. Deberá el intérprete de las normas jurídicas atender por ejemplo a si la opinión pública ha cambiado sus concepciones sobre ecología o si han cambiado las circunstancias económicas de la comunidad política. Se trata de determinar cómo las convicciones y circunstancias de la comunidad política han cambiado en el tiempo (p. 247).

La comunidad política actuando con integridad

Es decir que para Dworkin la base conceptual para poder suspender una decisión política del pasado, una norma jurídica vigente en términos más positivistas, es que exista una comunidad política donde los miembros mantengan relaciones de reciprocidad y sostengan en conjunto la existencia de ciertos principios que acompañan su vida política. Estos principios morales tienen dos consecuencias jurídicas decisivas. Primero, ante la posibilidad de que existan distintas interpretaciones jurídicas deberá atenderse aquella que más se ajuste a los principios de la comunidad política. De modo que la intervención estatal esté lo más justificada posible. Segundo, la falta contra los principios morales que sostienen a la comunidad política por parte de una norma jurídica vigente, puede implicar que ella no sea aplicada, sino que se construya una decisión que se ajuste a los principios de la comunidad política para el caso que está decidiéndose. Cuando las decisiones del estado están siendo acompañadas por los principios, entonces y sólo entonces, el derecho  está justificado y se estaría actuando con integridad.


[1] Dworkin Ronald, El Imperio de la Justicia. Editorial Gedisa, Primera Edición-Segunda Reimpresión. Barcelona, 2005.

Anuncios

3 comentarios en “Dworkin: el derecho como integridad

  1. Felicitaciones por el blog, hacen falta este tipo espacios en donde se realmente se habla de Derecho y no solo de Leyes. Es la primera vez que lo visito; ya es tarde por lo que por ahora quedo satisfecho de lo que le leí. Para terminar: en un programa radial que tengo hace diez (10) años en una emisora Cultural de Bucaramanga (Santander – Colombia) digo que así como los Orientales ven a la Medicina de manera Integral, de esa forma R.M. Dworkin veía el Derecho y su adjudicación. Me gustaría me enviara notas para Mi programa llamado “LA RAZON DEL DERECHO” . quizás ahora lo puedan escuchar vía Internet digitando “emisora cultural.co ó emisora luis carlos galán sarmiento, Sábados de 8 a 9 a.m. hora Colombiana. También se encuentra en facebook. Les deseo muchos éxitos.

    1. Julio,
      Interesante tu comparación orientales Dworkin. Podemos conversar por correo, no tengo facebook, para coordinar alguna charla o lo que fue para tu programa de radio. Toda la apertura.

      Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s